
Caminé apurado al aeropuerto para ver en que parte específica podía pasar la noche.
Había pocas personas lo que me facilitaba el labor.
Me semi-dormi en un asiento, nadie me dijo nada. Estaba con la mochila entre las piernas y el pasaje de vuelta adentro de las medias.
Qué noche. Entre dormido pensaba que iba a hacer el día siguiente, tenía que recorrer todo lo que pudiese, tenía que hacer valer la pena de haber viajado tantos kilómetros.
Abrí los ojos, llamé a mi casa para decirles que estaba bien y que en 6 o 7 días ya me verían por ahí.
Con el sol despuntando débilmente, empecé mi caminata.
Minutos después de empezar y notando que mis pies no eran los de un bailarin, decidí tomar un taxi, me preocuparia por el dinero después. Regateé en un español extraterrestre seguramente para el chofer, pero bueno, llegamos al acuerdo de 9 dolares por hacer unos kilometros.Me bajé del taxi en una plaza donde había infinidad de puestos de comida. Tomé un jugo de ¿naranja?: vencido y seguramente de más de 4 días de reposo... pero el momento en que la sed se pone la botas y se va a otro lugar lo valió.
Recorrí la plaza, sus alrededores, descansé en unos bancos. Y claro tenía que empezar la lluvia!!!.
Me golpeaba el agua, chorreaba a lo loco, me mojé hasta los calzones. PARA QUE GASTE EN UN TAXI!. Ahora me quería bañar y cambiar.
Encontré unas especies de habitaciones semi-compartidas que costaban 75 dirahms (pagué 16 dolares al final).MAMITA!, como se evaporaba la plata. Código rojo! que es el 2do día!.
Dormí, me bañé, desayuné por unos dolares extra y... mucho mejor. Ahora sí a conocer.
Pregunté por internet, tenía que ir a un ciber para saber que recorrer y mirar, dado que, era demasiado errante mi paseo por ahora.
Encontré uno después de recorrer un buen rato. Tenía para ver el museo... no hay plata.
Tenía el palais el baddi... no llegó con la plata tampoco. "Pues, será hora de hacer dedo". Me anoté la dirección y arriba el dedo!.Unas horas después de que nadie se apiadara y me diera "aventón" y cuando me estaba por ir a dormir al aeropuerto (mi hogar querido jaja), un auto se paró y me preguntó algo que no tengo idea que sería. le señalé la dirección y le dije el nombre de donde quería ir.
Mientras íbamos en camino no hablábamos nada, me puse nervioso, ¿será que me subi a un "taxi" y me cobrará?.
No me cobró me saludo cordialmente y me señaló mi destino. Bajé me acerqué y extrañé mi cámara de fotos como nunca. !Que infraestructura desconocida!, !que genial la arquitectura!.

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