jueves, 10 de noviembre de 2011

De Misiones, Argentina a Marruecos (parte Final)



...Qué ganas de tener mi cámara e inmortalizar los momentos, que ganas de tener plata y recorrer más!.
Después de estar relajado mirando el paisaje marroquí sin preocuparme por nada, ahora, debería ver como volver... arriba el dedo, otra vez!.
Pasaban los autos.. pasaban las horas... Levantenme de una vez!...
10 dolares el taxi de vuelta...


Me quedaban 15 dolares luego del taxi, ya ni siquiera podía dormir en una habitación. Fui hasta el aeropuerto, descansé unos minutos, pero empezaron los problemas, me preguntó un guardia primero en ingles, luego en un mal español "que estás haciendo". Le dije que me quedé sin dinero y que quería descansar un poco que en 2 días volvía para mi casa (le mostré el pasaporte, el pasaje de vuelta. y no le dije que estuve durmiendo varios días acá, aunque, era obvio que ya me conocía). Me dijo que no se podía dormir acá. Me fui...¿y ahora?.


me recosté en un banco a pensar, en la vida, en la existencia, y claro, en que carajo iba a hacer en lo pronto!.
No tenía plata para una cama, no podía ir otra vez al aeropuerto....mmm o a esa parte al menos.
Entré por la puerta donde habían menos taxis y menos gente. Había un guardia que  no había visto hasta ahora: flaco, pelo negrisimo, bajito. Me senté y nadie preguntó nada.


Cuando desperté de un breve sueño miré el celular sin señal y eran las 7 de la tarde. Miré el reloj del aeropuerto y eran las 10 de la noche. Dormí un rato más.
Me desperté nuevamente a las 3 de la mañana. Salí a la puerta del aeropuerto, uno de un taxi me preguntó si necesitaba viajar, le dije que no y le pedí un cigarrillo que muy amablemente me dio.
Pasaron unas horas hasta que resplandeció el primer rayo de sol de mi último día en marruecos, o mejor dicho, de mi ultimo día en las inmediaciones de su aeropuerto.


Fui al baño, cambié mis ropas, me compré un jugo de naranja (un poco mejor que el anterior).
Mi vuelo era por Iberia salí a las 7 de la tarde, caminé un rato, cerca de 6 horas, descansando en la calle cada tanto.
Me gustó mucho la cordialidad que allá se maneja.




Faltaba mucho para que salga el vuelo casi 3 horas. Me quedé escuchando música en mi celular. Se hizo la hora y abordé, pasé los controles y lo siguiente que recuerdo es remontarme al cielo pensando... que viaje extraño.

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